El ministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado, respaldó este martes al titular de Defensa, Fernando Barros, luego de la controversia generada por sus declaraciones sobre la disputa de soberanía entre Argentina y Reino Unido por las Islas Malvinas.
La polémica surgió después de que Barros abordara el conflicto en una entrevista con Radio Polar, donde señaló que Chile mantiene su respaldo histórico al reclamo argentino, pero también reconoció la situación de hecho existente en las islas, administradas por Reino Unido.
“Hay aspectos de prudencia. Chile ha señalado que apoya la pretensión argentina, su reclamo de soberanía sobre las Malvinas o Falklands, pero hay una situación de hecho: un país amigo hace 200 años ejerce soberanía sobre las Malvinas”, afirmó el ministro de Defensa.
Las declaraciones provocaron una reacción del canciller argentino, Pablo Quirno, quien recordó que ambos países mantienen acuerdos vigentes y manifestó que Buenos Aires espera que Chile respete esos instrumentos.
Alvarado defiende la posición de Barros
Consultado por la controversia, Alvarado sostuvo que las declaraciones del ministro de Defensa no representan un cambio en la posición histórica de Chile respecto de la reclamación argentina.
“La postura de Chile respecto a la reclamación argentina de soberanía sobre las Islas Malvinas históricamente se mantiene firme. Viene así desde el año 1992, ratificada por distintos gobiernos”, afirmó.
El ministro agregó que esta posición también fue reafirmada recientemente mediante una declaración conjunta entre los presidentes José Antonio Kast y Javier Milei.
En ese contexto, Alvarado aseguró que Barros no ha planteado una posición diferente a la sostenida oficialmente por Chile.
“Si uno lee en su conjunto las declaraciones del ministro Barros, él nunca ha manifestado una posición contraria a la del Gobierno de Chile respecto a la reclamación de soberanía argentina sobre las Islas Malvinas”, señaló.
Gobierno responde a advertencia de Argentina
La controversia se produce además en medio de otro episodio que involucra a Chile, Argentina y las islas: las operaciones aéreas de la empresa Thales UK Limited entre las Islas Malvinas y Punta Arenas.
El Gobierno argentino denunció que esos vuelos se habrían realizado sin autorización de las autoridades argentinas y anunció medidas administrativas, judiciales y diplomáticas contra la compañía.
Ante la posibilidad de que Buenos Aires presente nuevos reclamos hacia Chile por esta situación, Alvarado sostuvo que cualquier controversia debe ser canalizada mediante los mecanismos diplomáticos correspondientes.
“Argentina, si estima que tiene que hacer alguna reclamación, la hará en el lugar que corresponde; hará las presentaciones diplomáticas del caso y la parte afectada, la parte de Chile, si se diera, hará los descargos, las defensas y manifestará su posición”, explicó.
El secretario de Estado insistió en que el punto central continúa siendo la posición chilena respecto del reclamo de soberanía argentino.
“Acá lo que manda al final es lo que Argentina siempre ha señalado, que es una reclamación de soberanía sobre las Islas Malvinas, y en ese sentido el Gobierno de Chile ha sido claro y categórico desde el año 1992 a la fecha”, afirmó.
Chile mantiene respaldo al reclamo argentino
La posición chilena sobre las Islas Malvinas tiene antecedentes que se remontan a la década de 1990 y ha sido mantenida por distintos gobiernos.
Chile ha respaldado históricamente la posición argentina respecto de la disputa de soberanía, al mismo tiempo que mantiene relaciones diplomáticas y comerciales con Reino Unido.
Esta posición se enmarca además en los llamados de organismos internacionales a resolver la controversia mediante negociaciones pacíficas entre Argentina y Reino Unido.
La diferencia entre el respaldo chileno al reclamo argentino y el reconocimiento de la administración británica de facto sobre las islas explica parte del contexto en el que se produjeron las declaraciones de Barros.
El Gobierno llama a utilizar los canales diplomáticos
Alvarado también enfatizó que cualquier eventual controversia relacionada con tratados o compromisos internacionales debe abordarse mediante los procedimientos establecidos por el ordenamiento jurídico chileno.
“Todas las conversaciones, las negociaciones que se hagan en el ámbito que establecen la Constitución y las leyes son legítimas”, sostuvo.
Agregó que, si alguna de las partes considera que existe una vulneración de un tratado o de otra obligación internacional, existen mecanismos para presentar las reclamaciones correspondientes y entregar los descargos.
De esta manera, el Gobierno busca cerrar la controversia reafirmando que Chile mantiene su respaldo histórico al reclamo argentino sobre las Malvinas, mientras sostiene que las declaraciones del ministro de Defensa no implicaron un cambio en esa política.


