La modernización de las fuerzas aéreas de Sudamérica volvió a instalarse en el debate luego de que un exalto mando militar peruano analizara las capacidades de los aviones de combate que operan Chile y los nuevos sistemas que están incorporando otros países de la región.
En una entrevista concedida al programa peruano Resurge TV, Carlos Chávez Cateriano, excomandante general de la Fuerza Aérea del Perú, abordó la situación de los F-16 chilenos, la adquisición de estas aeronaves por parte de Perú y Argentina, y la posibilidad de que Chile avance hacia los cazas estadounidenses F-35 de quinta generación.
Durante la conversación, el exjefe militar también se refirió a los tiempos de fabricación de estos aviones y planteó que una eventual incorporación chilena podría concretarse recién hacia el año 2040, considerando la demanda internacional y la capacidad de producción del fabricante.
Los 2.500 F-35 que estarían en la cola de fabricación
Uno de los momentos destacados de la entrevista se produjo cuando se abordaron los plazos de entrega del F-35 y la demanda internacional que enfrenta el programa desarrollado por la empresa estadounidense Lockheed Martin.
Chávez Cateriano sostuvo que existen numerosos pedidos pendientes de fabricación y entregó una cifra durante el diálogo: “Hay órdenes por 2.500 F-35 en cola de fabricación. El Lockheed Martin fabrica en promedio entre 160 y 190 aviones al año”, señaló.
A partir de esos antecedentes, el excomandante planteó que Chile podría tener que esperar varios años para recibir aeronaves de este tipo. En ese contexto, mencionó el año 2040 como una posible referencia para la llegada de estos cazas.
Durante la entrevista, la referencia al plazo fue expresada de manera fragmentaria: “Más o menos (…) el 2040″, indicó.
¿Qué diferencia al F-35 de los F-16 chilenos?
Durante el programa, Chávez Cateriano explicó algunas de las diferencias tecnológicas entre el F-35 Lightning II y los F-16 que actualmente operan distintos países de Sudamérica.
El F-35 pertenece a la quinta generación de aviones de combate y cuenta con tecnología furtiva, diseñada para reducir su detección por los sistemas de radar. Esto no significa que sea completamente invisible, sino que su diseño, materiales y configuración buscan disminuir su firma radar.
Otra de sus características es la posibilidad de transportar armamento en compartimentos internos, lo que permite mantener una configuración más discreta frente a los radares.
En cambio, los F-16 Fighting Falcon pertenecen a generaciones anteriores, aunque sus distintas versiones y modernizaciones les permiten mantener capacidades relevantes para operaciones aéreas modernas. Habitualmente transportan armamento y otros equipos en soportes externos bajo las alas.
La comparación resulta especialmente relevante para Sudamérica, donde Chile, Perú y Argentina están desarrollando o proyectando procesos de modernización de sus respectivas fuerzas aéreas.
Los F-16 que tiene Chile y su antigüedad
Respecto de la flota chilena, el excomandante peruano se refirió a los F-16 adquiridos por el país en distintos procesos.
Chile cuenta con aproximadamente 46 aviones F-16, distribuidos entre 10 unidades Block 50 adquiridas nuevas y 36 aeronaves de la versión MLU, procedentes de Países Bajos y posteriormente modernizadas.
Los Block 50 y los MLU presentan diferencias en sus capacidades y equipamiento, debido a sus distintas configuraciones y programas de actualización.
Aunque estas aeronaves continúan formando parte de la capacidad de combate de la Fuerza Aérea de Chile, su antigüedad ha instalado la discusión sobre cuál será el sistema que las reemplace en el futuro.
En ese escenario aparece el F-35 como una de las alternativas que se han mencionado públicamente, aunque su eventual incorporación implicaría una inversión considerable y un proceso de planificación de largo plazo.
Perú avanza con sus nuevos F-16 Block 70
La entrevista también abordó el proceso de modernización de la Fuerza Aérea del Perú, que contempla la incorporación de 24 aviones F-16 Block 70.
Se trata de una de las versiones más modernas del F-16, con mejoras en aviónica, radar, sistemas de misión y capacidades operacionales respecto de modelos anteriores.
El proceso peruano representa un cambio importante para su capacidad aérea, especialmente considerando que el país busca renovar parte de su material de combate.
La adquisición contempla además preparación de pilotos, formación de técnicos, infraestructura y apoyo logístico para operar las nuevas aeronaves.
El excomandante Chávez Cateriano explicó durante la conversación los años de evaluación que precedieron al proceso y las etapas necesarias para concretar la incorporación de los aviones.
Argentina también se suma a la modernización aérea
Otro de los países mencionados en el análisis fue Argentina, que concretó la adquisición de 24 aviones F-16 usados a Dinamarca.
La operación forma parte del plan argentino para recuperar y modernizar sus capacidades de combate aéreo, luego de años de dificultades para renovar su flota.
A diferencia de Perú, que incorporará aeronaves Block 70 nuevas, Argentina adquirió unidades de segunda mano que deberán pasar por procesos de mantenimiento, adaptación y preparación operacional.
De esta manera, los tres países avanzan por caminos distintos: Chile mantiene una flota de F-16 que ha sido modernizada, Perú apuesta por nuevas unidades Block 70 y Argentina busca recuperar capacidades mediante aviones procedentes de Dinamarca.
El escenario militar y las tensiones regionales
Durante la entrevista también surgieron referencias a las relaciones entre Chile, Perú y Argentina, en medio de las discusiones sobre capacidades militares, intereses estratégicos y situaciones diplomáticas en la región.
El conductor del programa planteó inquietudes relacionadas con el estrecho de Magallanes y las diferencias que han surgido entre Chile y Argentina. En ese contexto, la conversación se trasladó al impacto que podrían tener los nuevos sistemas de combate en el equilibrio militar sudamericano.
Sin embargo, las declaraciones corresponden al análisis realizado en un programa de opinión peruano y no constituyen por sí mismas evidencia de un conflicto militar inminente entre los países.
La modernización de las fuerzas aéreas de la región responde a procesos de adquisición y renovación de equipamiento que deben analizarse en su contexto, sin confundir las diferencias diplomáticas con una amenaza concreta de enfrentamiento.
Chile todavía no confirma una compra del F-35
Uno de los puntos que requiere especial precisión es la situación de Chile frente al F-35.
La posibilidad de incorporar este avión ha sido mencionada públicamente como parte de las alternativas que se estudian para reemplazar a los F-5 Tiger III de la Fuerza Aérea de Chile. Sin embargo, eso no significa que exista una adquisición confirmada.
La evaluación de un sistema de armas no equivale a la firma de un contrato, la autorización definitiva de compra ni el inicio de las entregas.
Por ahora, el F-35 representa una posibilidad dentro de las alternativas que se han discutido para la renovación futura de la aviación de combate chilena. La proyección de una eventual llegada hacia 2040 corresponde a lo planteado por Chávez Cateriano durante la entrevista.
Mientras tanto, Perú y Argentina avanzan en sus respectivos procesos de modernización con el F-16, en un escenario regional donde la renovación de las capacidades aéreas continuará siendo un asunto relevante durante los próximos años.


