En 2017 comenzó a tomar forma un negocio que, con el paso de los años, se convertiría en una de las operaciones de retransmisión ilegal de televisión por internet investigadas en Chile. Según una investigación de BioBioChile, Luis Patricio Cisternas Marín habría iniciado las actividades que posteriormente involucraron a su hijo, Bruno Patricio Cisternas Gaete, conocido como el “rey del IPTV pirata”.
La operación consistía en captar señales de televisión de pago de compañías como DirecTV, Movistar, VTR y Claro para retransmitirlas a través de internet, mediante servicios de IPTV. Los usuarios podían acceder a miles de canales a cambio de suscripciones mensuales que rondaban los cinco dólares.
De acuerdo con los antecedentes recopilados por BioBioChile, el negocio habría generado alrededor de 4,8 millones de dólares en ingresos durante casi una década, a través de plataformas como Ultra IPTV y Mega IPTV.
La investigación terminó con un operativo policial en octubre de 2026, que dejó 16 personas detenidas. Entre los imputados se encuentran Luis Cisternas y su hijo Bruno, quienes quedaron en prisión preventiva, mientras se desarrolla el proceso judicial.
Los lujos del “rey del IPTV pirata” y su pasión por la aviación
Una investigación del periodista Felipe Díaz Montero, publicada por BioBioChile, reconstruyó el patrimonio que habría acumulado Bruno Cisternas durante el crecimiento de las plataformas investigadas.
Según los antecedentes del caso, para recibir los pagos de los suscriptores se utilizaron transferencias bancarias y plataformas como Flow, Khipu y Mercado Pago. De esta manera, los clientes podían pagar sus mensualidades mediante servicios ampliamente conocidos.
La investigación también apunta a la utilización de sociedades y cuentas bancarias de personas cercanas para mover los recursos. Entre ellas figura Grupo CG SpA, empresa que habría sido utilizada para canalizar parte de los fondos, junto con cuentas de familiares del principal imputado.
A medida que aumentaba la cantidad de usuarios, la operación habría requerido mayores inversiones en infraestructura tecnológica. Según la investigación, Bruno Cisternas participó activamente en el desarrollo de las plataformas y en la adquisición de equipos para sostener el servicio.
Entre esas compras se encontrarían servidores y equipamiento de redes importados desde Estados Unidos, por un monto cercano a los 9.500 dólares.
Sin embargo, uno de los aspectos que llamó la atención de los investigadores fue el patrimonio que habría acumulado el joven, considerando las diferencias detectadas entre sus bienes y las rentas declaradas ante el Servicio de Impuestos Internos.
Entre los vehículos mencionados en la investigación figuran un Mercedes-Benz adquirido por unos 58.000 dólares, un Ford de aproximadamente 45.000 dólares y un BMW M240i valorado en cerca de 55.000 dólares.
A ellos se sumaría un BMW X6 inscrito a nombre de su madre y un Tesla blanco que, según los antecedentes policiales citados por BioBioChile, fue visto cerca del domicilio de su pareja.
Pero los automóviles no eran la única muestra del estilo de vida que habría desarrollado. La investigación también puso atención en su afición por la aviación.
Una avioneta Piper y propiedades compradas al contado
La pasión de Bruno Cisternas por volar habría comenzado con simuladores de aviación y posteriormente se trasladó a la actividad real.
Según los antecedentes publicados por la misma radio, en septiembre de 2023 obtuvo su licencia de piloto privado y posteriormente avanzó en otras habilitaciones, mientras desarrollaba su formación como piloto comercial.
Uno de los bienes más llamativos identificados durante la investigación fue una avioneta Piper PA-28-140, fabricada en 1965, inscrita a su nombre.
El patrimonio también habría incluido operaciones inmobiliarias. Entre ellas aparece una casa ubicada en Puente Alto, que habría sido adquirida por aproximadamente 48.000 dólares y vendida nueve meses después por más de 106.000 dólares.
Estas operaciones forman parte de los antecedentes que la Fiscalía considera relevantes para investigar el posible lavado de activos y determinar el origen de los recursos utilizados para adquirir los bienes.
La investigación revisó cerca de 200 cuentas bancarias
La reconstrucción financiera del caso requirió un trabajo prolongado por parte de la Policía de Investigaciones.
De acuerdo con la investigación, detectives de la Brigada Investigadora de Lavado de Activos y de la Brigada de Delitos contra la Propiedad Intelectual revisaron cerca de 200 cuentas bancarias pertenecientes a 17 personas y tres empresas.
Uno de los obstáculos fue identificar el origen y destino de los movimientos de dinero. Algunas transacciones aparecían registradas con descripciones genéricas, como «pago proveedores», lo que obligó a solicitar información detallada a las entidades bancarias y cruzar los depósitos con el patrimonio de los investigados.
El análisis habría detectado diferencias importantes entre los ingresos declarados y los movimientos financieros.
Según los antecedentes publicados, Luis Cisternas presentaba una brecha cercana a 2,8 millones de dólares, mientras que en el caso de su hijo Bruno se identificaron aproximadamente 1,2 millones de dólares sin justificar. A ello se sumarían otros 780.000 dólares bajo análisis en cuentas vinculadas a Grupo CG SpA.
Las cifras forman parte de los antecedentes de la investigación y deberán ser examinadas en el marco del proceso judicial.
Operativo terminó con 16 detenidos y bienes incautados
El 21 de octubre de 2026, la PDI ejecutó un operativo con allanamientos simultáneos en distintos domicilios de la Región Metropolitana y de La Araucanía.
El procedimiento terminó con 16 personas detenidas y el embargo de cinco propiedades, cuyo valor conjunto superaría los 1,2 millones de dólares. También se incautaron vehículos y la avioneta vinculada a Bruno Cisternas.
La investigación apunta a una estructura familiar y empresarial que habría permitido mantener el funcionamiento de las plataformas, recibir los pagos de los usuarios y distribuir los recursos obtenidos.
Durante la formalización ante el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago, la Fiscalía imputó delitos relacionados con infracciones a la Ley de Propiedad Intelectual y a la Ley General de Telecomunicaciones, además de lavado de activos, delitos tributarios y asociación ilícita.
El tribunal decretó la prisión preventiva para Luis Cisternas y su hijo Bruno. Los demás imputados quedaron sujetos a medidas cautelares que incluyen arresto domiciliario y prohibición de salir del país, según los antecedentes de la audiencia.
