Los expresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric manifestaron su preocupación por la decisión del Gobierno de José Antonio Kast de incorporar a Chile al denominado Escudo de las Américas, iniciativa impulsada por el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para fortalecer la cooperación regional frente al crimen organizado transnacional.
A través de una declaración conjunta difundida este jueves, ambos exmandatarios cuestionaron los alcances que podría tener la participación chilena y llamaron al Ejecutivo a reconsiderar la permanencia del país en la instancia.
La adhesión de Chile fue anunciada el martes 22 de septiembre, durante la visita de Kast a Nueva York, en el marco del 81° período de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas. El Gobierno explicó que la incorporación permitirá acceder a información, sistemas de análisis de datos, capacitación para las fuerzas de seguridad y una mayor coordinación fronteriza con otros países de la región.
Qué es el Escudo de las Américas
El Escudo de las Américas es un mecanismo de coordinación entre gobiernos americanos impulsado por la administración de Trump y orientado principalmente a enfrentar el crimen organizado transnacional.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, la participación nacional permitirá mejorar el intercambio de información sobre organizaciones criminales, utilizar herramientas de análisis de datos, capacitar a funcionarios de Carabineros y la PDI, además de fortalecer la coordinación en las fronteras con Argentina, Bolivia y Perú.
Actualmente, la instancia reúne a 15 países: Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago.
La Cancillería chilena ha recalcado que se trata de un marco de coordinación voluntaria y que cada Estado actúa de acuerdo con sus respectivas obligaciones legales nacionales e internacionales.
El Presidente Kast también sostuvo que la incorporación de Chile no implica la firma de un tratado ni una cesión de soberanía, sino una coordinación conjunta y la adhesión a determinadas líneas de acción para combatir el crimen organizado.
Bachelet y Boric expresaron reparos por la autonomía de Chile
En su declaración, los expresidentes señalaron que la cooperación internacional es necesaria para enfrentar fenómenos como el crimen organizado transnacional, pero plantearon que esta debe desarrollarse sin afectar la autonomía de las decisiones nacionales.
“Manifestamos nuestra preocupación ante la decisión del actual gobierno de adherir a la iniciativa impulsada por el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, denominada ‘Escudo de las Américas’”, señalaron.
En el documento, Bachelet y Boric sostuvieron que la política exterior chilena se ha basado históricamente en la defensa de la soberanía y autonomía, el respeto al derecho internacional y los derechos humanos, además de la protección de los intereses permanentes del país.
Los exmandatarios agregaron que la cooperación internacional para combatir organizaciones criminales debe realizarse “resguardando plenamente la autonomía de las decisiones de Chile” y sin subordinar la política exterior, de seguridad o defensa a prioridades establecidas por otra potencia.
Gabriel Boric Font on X (formerly Twitter): “Con @mbachelet hemos escrito esta declaración conjunta ante la adhesión del gobierno de Chile a la iniciativa del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, del “Escudo de las Américas”. Invitamos al Presidente José Antonio Kast a reconsiderar la permanencia de Chile en esta… pic.twitter.com/eC7mVK2u0F / X”
Con @mbachelet hemos escrito esta declaración conjunta ante la adhesión del gobierno de Chile a la iniciativa del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, del “Escudo de las Américas”. Invitamos al Presidente José Antonio Kast a reconsiderar la permanencia de Chile en esta… pic.twitter.com/eC7mVK2u0F
Cuestionan concepto de “soberanía continental”
Uno de los puntos específicos planteados por ambos exmandatarios se relaciona con el concepto de “soberanía continental” utilizado en el marco de la iniciativa.
Según Bachelet y Boric, existe preocupación por que una concepción de ese tipo pueda terminar debilitando el principio de soberanía nacional que, según sostienen, Chile ha defendido históricamente.
“Nos preocupa, asimismo, que conceptos como el de una ‘soberanía continental’ puedan terminar debilitando el principio fundamental de soberanía nacional que nuestro país históricamente ha defendido”, señalaron en el documento.
Este planteamiento se produce mientras el Gobierno de Kast sostiene que la incorporación chilena mantiene intacta la capacidad del Estado para determinar sus propias decisiones.
De hecho, el canciller Francisco Pérez Mackenna afirmó que el mecanismo no implica operaciones militares y que Chile conserva “total soberanía” para definir cómo enfrenta el crimen organizado.
“Chile no debe verse obligado a escoger un bando”
La declaración también aborda el escenario geopolítico internacional.
Bachelet y Boric plantearon que Chile debería mantener relaciones y alianzas con distintos países y regiones, evitando quedar limitado por una división entre bloques.
“En el actual escenario geopolítico, Chile no debe verse obligado a escoger un bando”, afirmaron.
En esa línea, sostuvieron que el país debe fortalecer sus relaciones internacionales “sin exclusiones impuestas desde fuera y preservando siempre su autonomía estratégica”.
El planteamiento introduce una diferencia de enfoque respecto del Gobierno actual: mientras La Moneda presenta la participación como una herramienta de cooperación regional contra el crimen organizado, los dos expresidentes ponen el acento en los eventuales efectos que la iniciativa podría tener sobre la autonomía de la política exterior chilena.
Exmandatarios piden reconsiderar la permanencia de Chile
Al finalizar el documento, Bachelet y Boric hicieron un llamado directo al Ejecutivo.
“Llamamos al Gobierno del Presidente José Antonio Kast a reconsiderar la permanencia de Chile en esta instancia”, señalaron.
Al mismo tiempo, ambos expresaron su disposición a colaborar con el Gobierno en la elaboración de estrategias de Estado destinadas a enfrentar el crimen organizado transnacional, pero bajo el marco de los principios de soberanía y autonomía que, según plantearon, han caracterizado la política exterior chilena desde el retorno a la democracia.
La declaración no cuestiona la necesidad de cooperación internacional para combatir a las organizaciones criminales, sino los términos y eventuales alcances de la participación de Chile en esta iniciativa.
El Gobierno defiende la incorporación de Chile
Desde el Ejecutivo, la postura ha sido distinta.
Al anunciar la adhesión, el Presidente Kast afirmó que la coordinación entre los 15 países permitirá establecer mecanismos comunes para perseguir organizaciones criminales y sostuvo que la medida se encuentra alineada con las prioridades de seguridad de su administración.
“Esto nos da certeza a todos de que tendremos normas similares para perseguir a estas organizaciones”, afirmó el mandatario desde Nueva York. También insistió en que la incorporación no supone un tratado ni afecta la soberanía o la institucionalidad nacional.
La Cancillería, por su parte, ha destacado beneficios operacionales vinculados al intercambio de información, análisis de datos, capacitación de las policías y coordinación fronteriza.
La declaración conjunta de Bachelet y Boric abre ahora un nuevo debate político sobre el alcance que Chile dará a su participación en el mecanismo y sobre cómo compatibilizar la cooperación internacional en seguridad con los principios que el país aplica en materia de política exterior.
Por el momento, el Gobierno mantiene su decisión de participar en el Escudo de las Américas, mientras los dos expresidentes han solicitado reconsiderarla y ofrecido colaborar en una estrategia de Estado contra el crimen organizado.


