Milei escala disputa por Malvinas: apunta a petróleo y vuelos entre las islas y Punta Arenas

Argentina anunció un arbitraje contra Reino Unido por el proyecto petrolero Sea Lion y denunció vuelos entre Malvinas y Punta Arenas.

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El Gobierno de Javier Milei anunció este lunes que iniciará un procedimiento de arbitraje internacional contra Reino Unido para intentar frenar la explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas, en una nueva escalada de la disputa por la soberanía del archipiélago.

La administración argentina invocará el mecanismo contemplado en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar) y centrará su acción en el proyecto petrolero Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte.

La decisión fue acompañada por una segunda medida que involucra directamente a Chile: Buenos Aires acusó a la empresa británica Thales UK Limited de realizar operaciones aéreas entre las Islas Malvinas y Punta Arenas sin autorización de las autoridades argentinas.

Argentina busca frenar el proyecto petrolero Sea Lion

A través de un comunicado, el Gobierno argentino informó que Milei instruyó a la Cancillería y a los equipos jurídicos para iniciar el procedimiento de arbitraje previsto en el Anexo VII de la Convemar.

El objetivo declarado es impedir lo que Argentina considera una explotación ilegítima de los recursos hidrocarburíferos de la Cuenca Malvinas Norte, además de intentar evitar nuevas autorizaciones relacionadas con la explotación de recursos naturales en la plataforma continental que Buenos Aires reivindica como propia.

El principal proyecto en cuestión es Sea Lion, liderado por la compañía Navitas Petroleum y desarrollado junto con Rockhopper Exploration. La iniciativa contempla la explotación de petróleo en aguas ubicadas al norte de las islas.

Argentina sostiene que las licencias otorgadas para desarrollar estas actividades carecen de validez porque fueron concedidas por las autoridades de las islas, cuya soberanía es reclamada por Buenos Aires.

La Cancillería argentina ya había anunciado durante septiembre nuevas medidas contra empresas vinculadas a actividades hidrocarburíferas en la zona. El Gobierno sostiene que busca proteger los recursos naturales que considera pertenecientes a su territorio.

Buenos Aires da un plazo de 14 días a Reino Unido

La ofensiva diplomática contempla además un requerimiento a Londres para que adopte medidas destinadas a detener las actividades vinculadas al proyecto petrolero.

Según reportes publicados este lunes, Argentina otorgó un plazo de 14 días al Reino Unido para responder. En caso de no obtener una respuesta favorable, el Gobierno de Milei anticipó que podría solicitar medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar.

El procedimiento anunciado se desarrolla en el marco de una disputa de soberanía que permanece abierta desde hace décadas y que ha vuelto a adquirir una dimensión económica debido al interés por los recursos hidrocarburíferos existentes en el Atlántico Sur.

Argentina acusa vuelos entre Malvinas y Punta Arenas

La segunda arista del anuncio tiene una conexión directa con Chile.

El Gobierno argentino aseguró haber detectado operaciones realizadas por Thales UK Limited en la ruta entre las Islas Malvinas y Punta Arenas, utilizando una aeronave de matrícula británica que, según Buenos Aires, habría operado sin autorización de las autoridades argentinas.

A raíz de esta acusación, Milei ordenó iniciar procedimientos administrativos y eventuales denuncias penales, además de gestiones diplomáticas.

La acusación corresponde a la posición del Gobierno argentino y no implica que Chile haya sido acusado de participar en una operación ilegal. La controversia se centra en la interpretación que Buenos Aires realiza sobre la autorización de vuelos hacia las islas.

La ruta aérea entre Punta Arenas y Mount Pleasant forma parte de las conexiones existentes entre el sur de Chile y las islas. Además, durante septiembre se ha intensificado la discusión sobre los vínculos comerciales entre la capital de Magallanes y el archipiélago.

Punta Arenas adquiere un papel relevante en la disputa

La situación ocurre en paralelo a los preparativos para reforzar los vínculos comerciales entre Punta Arenas y las Malvinas.

Durante septiembre se informó que una empresa chilena prepara una nueva conexión marítima comercial con las islas, mientras autoridades locales han respaldado el desarrollo de relaciones económicas con el archipiélago.

Este escenario ha generado especial interés en Argentina debido a que Punta Arenas constituye uno de los principales puntos de conexión sudamericanos con las islas.

El ministro de Defensa chileno, Fernando Barros, también se refirió recientemente a la situación y defendió la posibilidad de mantener relaciones comerciales con las Malvinas, al tiempo que reconoció la posición argentina respecto de la disputa de soberanía. Sus declaraciones generaron repercusiones en Argentina.

Reino Unido mantiene su respaldo a la explotación de recursos

La posición de Londres es completamente distinta a la de Buenos Aires.

El Gobierno británico sostiene que las Falkland Islands son territorio británico y que sus habitantes tienen derecho a desarrollar sus recursos naturales conforme al principio de libre determinación.

En una declaración publicada el 18 de septiembre, la ministra británica para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, acusó a Argentina de amenazar a empresas y personas vinculadas con las actividades económicas de las islas.

El Gobierno británico afirmó además que respaldará a las empresas que desarrollen actividades en las Falkland Islands y calificó como ilegítimos los intentos de utilizar mecanismos internacionales contra quienes hagan negocios con el archipiélago.

Milei había llevado el reclamo a Naciones Unidas

El anuncio de este lunes se produce pocos días después de que Javier Milei abordara la cuestión Malvinas durante su intervención ante Naciones Unidas.

El mandatario argentino volvió a reclamar al Reino Unido que retome las negociaciones sobre la soberanía de las islas y advirtió sobre las consecuencias que podrían enfrentar las compañías involucradas en la explotación de recursos naturales que Argentina considera propios.

La nueva estrategia combina así la presión diplomática sobre Londres con acciones administrativas y judiciales dirigidas contra empresas vinculadas con las actividades petroleras.

Una disputa que también alcanza a Chile

Aunque el conflicto de soberanía enfrenta directamente a Argentina y Reino Unido, la actividad económica y logística vinculada a las Malvinas tiene efectos en el extremo sur de Chile.

Punta Arenas mantiene conexiones aéreas con el archipiélago y se prepara además para recuperar un papel comercial mediante una nueva ruta marítima. Por ello, las medidas anunciadas por Buenos Aires pueden tener repercusiones diplomáticas y económicas indirectas para la Región de Magallanes.

Por ahora, el Gobierno argentino mantiene su estrategia de utilizar mecanismos internacionales para cuestionar la explotación de hidrocarburos en las aguas cuya soberanía reclama, mientras Reino Unido sostiene la posición contraria y defiende tanto su administración del archipiélago como el desarrollo de sus recursos naturales.

El próximo paso estará marcado por la respuesta británica al requerimiento argentino y por la eventual activación formal del mecanismo de arbitraje contemplado en la Convemar.

Boris Ulloa
Boris Ulloa
Redactor con más de 9 años de trayectoria en prensa digital, con publicaciones en Yahoo News y Finance. Especializado en actualidad nacional e internacional, crónica regional, investigación y artículos de opinión.

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