Chile registró 472 víctimas de homicidio consumado durante el primer semestre de 2026, lo que representa una disminución de 41 víctimas respecto del mismo período del año anterior, según las cifras entregadas por el Ministerio de Seguridad Pública, la Fiscalía Nacional y las policías.
De acuerdo con los datos presentados por Patricia González, jefa (s) de la División de Estudios de la Subsecretaría de Prevención del Delito, los homicidios consumados experimentaron una caída de 11,5% en comparación con el primer semestre de 2025.
La tasa de homicidios también registró una reducción: pasó de 2,6 a 2,3 víctimas por cada 100 mil habitantes.
Los resultados mantienen la tendencia descendente observada en los primeros semestres de los últimos años, aunque las autoridades han advertido que la disminución de los homicidios no implica que el problema de la violencia y el crimen organizado esté resuelto.
Kast destaca las cifras y pide más herramientas contra el crimen organizado
El Presidente José Antonio Kast reaccionó a los resultados destacando la reducción registrada durante los primeros seis meses del año.
A través de su cuenta en X, el mandatario escribió: “Hechos, sin palabras. Hoy el Ministerio de Seguridad informa de una baja significativa en homicidios en el primer semestre”.
Kast vinculó estos resultados con la gestión de seguridad de su administración, aunque sostuvo que todavía se requieren nuevas herramientas para enfrentar a las organizaciones criminales.
“Necesitamos más herramientas para combatir el crimen organizado, pero la gestión efectiva está dando resultados”, afirmó.
La declaración del Presidente se produce además mientras en el Congreso avanza la discusión de una reforma relacionada con materias de seguridad, iniciativa que el Ejecutivo considera parte de las herramientas necesarias para fortalecer la respuesta del Estado frente al crimen organizado.
472 víctimas de homicidio durante los primeros seis meses
El principal indicador informado corresponde a las 472 víctimas de homicidio consumado registradas entre enero y junio de 2026.
La cifra representa una reducción de 8% aproximadamente en términos absolutos frente a las 513 víctimas registradas durante el mismo período de 2025, es decir, 41 víctimas menos.
La disminución también se refleja al considerar la población del país. La tasa pasó de 2,6 a 2,3 víctimas por cada 100 mil habitantes, de acuerdo con los antecedentes expuestos por la Subsecretaría de Prevención del Delito.
La tasa permite comparar el comportamiento de los homicidios considerando el tamaño de la población y constituye uno de los principales indicadores utilizados por las autoridades para evaluar la evolución de este delito.
La baja mantiene una tendencia observada en los últimos años
Los antecedentes entregados por las autoridades muestran que la reducción no corresponde únicamente a la comparación entre 2025 y 2026, sino que se inserta en una tendencia de disminución observada en los primeros semestres de los últimos años.
Sin embargo, la evolución de los homicidios continúa siendo seguida de cerca por las instituciones encargadas de la seguridad pública debido al impacto que tienen los delitos violentos y la actividad de organizaciones criminales en distintas zonas del país.
Por ello, junto con destacar la reducción de las víctimas, el Gobierno ha puesto énfasis en fortalecer las capacidades investigativas, policiales y judiciales destinadas a enfrentar estructuras dedicadas al crimen organizado.
Gobierno busca avanzar con nuevas medidas de seguridad
En ese escenario, Kast aprovechó las cifras para insistir en la necesidad de contar con mayores herramientas legales y operativas para enfrentar el crimen organizado.
El debate se desarrolla mientras el Congreso analiza una reforma de seguridad, en un contexto en que el Ejecutivo busca complementar el trabajo policial con cambios destinados a fortalecer las capacidades del Estado.
La disminución registrada durante el primer semestre constituye un resultado favorable para las autoridades, pero el desafío planteado por el Gobierno es sostener esa tendencia y reducir la violencia asociada a organizaciones criminales.
Los próximos balances permitirán determinar si la caída observada durante la primera mitad de 2026 se mantiene durante el segundo semestre y cómo evolucionan otros indicadores vinculados a la violencia y seguridad pública en el país.


