El gobierno de Perú decretó estado de emergencia en sectores de la región de Tacna, en la frontera con Chile, en una medida que busca enfrentar el aumento de la criminalidad y reforzar el control territorial en una de las zonas más sensibles del norte chileno.
La decisión, que tendrá una duración inicial de 60 días, fue oficializada mediante un decreto supremo y afecta a los distritos de Palca, Tacna, La Yarada-Los Palos y Tarata, todos ubicados en la franja limítrofe entre ambos países.
Mayor control policial y militar
Durante la vigencia de la medida, el control del orden interno quedará a cargo de la Policía Nacional del Perú, con apoyo de las Fuerzas Armadas, las que desplegarán operativos basados en inteligencia, estadísticas y mapas del delito.
El plan contempla patrullajes permanentes en la zona, incluyendo vigilancia terrestre y monitoreo con drones, especialmente en sectores de la línea fronteriza y pasos no habilitados.
Restricciones a derechos y actividades públicas
Como parte del estado de emergencia, las autoridades podrán restringir o suspender derechos constitucionales como la libertad de tránsito, la inviolabilidad del domicilio y el derecho a reunión.
Además, las actividades masivas —ya sean religiosas, culturales o deportivas— deberán contar con autorización previa, en una medida orientada a evitar aglomeraciones en un contexto de mayor control de seguridad.
El decreto también establece un refuerzo en la vigilancia de pasos fronterizos no habilitados, donde se realizarán operativos para interceptar a personas que intenten cruzar de manera irregular.
En ese marco, se intensificará la intervención de migrantes en estos sectores, junto con el despliegue de patrullas motorizadas y vigilancia aérea continua.


