Tres funcionarios de Carabineros de Chile y 12 civiles fueron detenidos este jueves en la comuna de Curanilahue, en el marco de una investigación por presunta asociación criminal vinculada a delitos de corrupción y narcotráfico.
Según antecedentes conocidos durante la jornada, los funcionarios policiales fueron capturados en dependencias de una comisaría de la zona y posteriormente dados de baja por la institución.
Investigación apunta a red criminal
De acuerdo con información revelada por Radio Bío Bío, los carabineros detenidos están siendo investigados por delitos de asociación ilícita, asociación criminal, falsificación de instrumento público, omisión de denuncia, obstrucción a la investigación e infracción a la Ley 20.000 de drogas.
Según fuentes ligadas a la investigación, los funcionarios presuntamente entregaban cobertura a una banda delictual que mantenía disputas territoriales con otro grupo rival en la provincia de Arauco.
Operativo fue liderado por Asuntos Internos y OS9
Las detenciones se concretaron tras un trabajo conjunto desarrollado por el OS9 de Carabineros, la Sección de Asuntos Internos de Carabineros y la Fiscalía de Arauco.
El operativo permitió además la captura de 12 civiles presuntamente vinculados a la organización investigada.
Carabineros confirmó desvinculación
A través de un comunicado oficial, Carabineros confirmó que personal especializado logró reunir antecedentes que vincularían a tres funcionarios de la Prefectura de Arauco con hechos presuntamente constitutivos de delito.
La institución indicó que se adoptaron “de manera inmediata las medidas administrativas correspondientes”, procediendo a la desvinculación de los involucrados.
Se inició sumario administrativo
La policía uniformada informó además que se instruyó un sumario administrativo para determinar eventuales responsabilidades individuales derivadas del caso.
Asimismo, señalaron que todos los antecedentes fueron puestos a disposición del Ministerio Público para continuar con la investigación penal correspondiente.
El caso generó amplio impacto en la región del Biobío debido a la gravedad de los delitos investigados y la presunta participación de funcionarios policiales en la organización criminal.
