El exministro de Hacienda Mario Marcel abordó el impacto del alza de los combustibles y explicó cómo habría enfrentado la situación si hubiera continuado al frente de las finanzas públicas. Durante un conversatorio en el Centro de Estudios Públicos (CEP), propuso mantener activo el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco), pero con ajustes en sus límites para acelerar de manera gradual el traspaso de las variaciones internacionales.
Marcel sostuvo que el tope vigente de $30 por litro habría hecho demasiado lento el ajuste de los precios. Por ello, planteó duplicar ese límite para permitir una actualización más rápida, sin provocar incrementos bruscos en las estaciones de servicio.
“Modificaría un poco los límites de ajuste, porque con el tope actual de 30 pesos por litro el cambio iba a ser demasiado lento”, señaló.
Según sus estimaciones, una modificación de ese tipo habría permitido mantener el incremento acumulado muy por debajo de los $300 por litro, reduciendo al mismo tiempo el costo fiscal y dando más tiempo a las familias para adaptarse a los mayores precios.
Mario Marcel recordó la experiencia de 2022
Para explicar su propuesta, el economista recordó lo ocurrido en 2022, durante los primeros meses del gobierno del expresidente Gabriel Boric, cuando la guerra en Ucrania impulsó al alza los precios internacionales del petróleo y los alimentos.
Marcel señaló que en ese periodo también debieron enfrentar un fuerte ajuste fiscal en medio de un escenario internacional complejo.
“Nos tocó un escenario parecido: teníamos que hacer un ajuste fiscal grande y afrontar el shock del petróleo y los alimentos”, recordó.
El exministro destacó que, pese a las presiones sobre las cuentas públicas, la administración decidió asumir el costo fiscal asociado al funcionamiento del Mepco para amortiguar las variaciones de los combustibles.
“Inc u rrimos en los costos que implicaba y eso formó parte del ajuste de 2022”, enfatizó.
En ese contexto, afirmó que la consolidación fiscal avanzó de todas formas y que el gasto público se redujo un 23% durante ese año, según las cifras que mencionó en el conversatorio.
El precio de las bencinas influye en las expectativas económicas
Marcel también advirtió que el valor de los combustibles tiene un efecto importante en la percepción que las personas tienen sobre la economía. A su juicio, la ciudadanía no evalúa la inflación únicamente a partir de indicadores generales, como el Índice de Precios al Consumidor (IPC), sino que presta especial atención a productos y servicios cuyos precios observa cotidianamente.
Entre ellos, destacó los combustibles, debido a su presencia en los gastos habituales de los hogares y su impacto en las expectativas económicas.
“Lo que la gente entiende por inflación no es el IPC, son ciertos precios emblemáticos. El más común en todo el mundo es el combustible”, explicó.
Desde esa perspectiva, el economista advirtió que las alzas pronunciadas en las bencinas pueden afectar directamente el ánimo económico de la población, incluso más allá de las cifras de actividad o empleo, salvo que este último experimente un deterioro importante.


