El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, reaccionó con evidente molestia al desempeño de Evelyn Matthei, quien quedó relegada al quinto lugar en la primera vuelta presidencial con apenas un 12% de apoyo. El excandidato aseguró sentir “pena” por la exalcaldesa y advirtió que, tras la derrota, su sector buscará responsabilizarla injustamente.
Sichel recordó su propia experiencia en la elección anterior: “Me dio pena, me acordé de mí. Cuando los resultados no acompañan, siempre aparece la tentación de culpar al rostro visible”. A su juicio, el problema no está en Matthei, sino en los partidos de Chile Vamos, estructura que, según él, ya cumplió su ciclo y no supo renovarse.
El jefe comunal argumentó que los partidos repitieron los errores que —según dice— cometieron con él en 2021: campañas diseñadas para un electorado elitista, excesivo protagonismo parlamentario y una desconexión profunda con la clase media, segmento que terminó inclinándose por opciones como José Antonio Kast y Franco Parisi. Para Sichel, el bloque opositor leyó mal el momento social y se refugió en las “tres comunas donde siempre gana la derecha”.
Añadió que insistir en buscar culpables internos impediría aprender del fracaso: “Si el sector no reconoce que perdió identidad y que no entiende al Chile real, volverá a tropezar”.
En este escenario, Sichel fue categórico respecto a su definición electoral para el balotaje: votará por José Antonio Kast. Señaló tres motivos principales: el giro programático del republicano respecto a 2021, su disposición actual a construir mayorías y el hecho de que enfrente a Jeannette Jara, a quien considera muy distinta a Gabriel Boric.
Finalmente, apuntó al oficialismo por su falta de autocrítica y reafirmó su decisión: “Voy a hacer lo que esté a mi alcance para que no gane Jeannette Jara”.


