El Gobierno se encuentra evaluando una eventual reforma al sistema de indemnización por años de servicio, una de las principales compensaciones laborales existentes en Chile. La propuesta busca avanzar hacia una indemnización laboral a todo evento, mecanismo que permitiría a los trabajadores acceder a recursos al finalizar una relación laboral, independiente de la causal de término del contrato.
La iniciativa fue confirmada por el ministro del Trabajo, Tomás Rau, quien reconoció que se trata de una discusión compleja y que probablemente generará debate entre trabajadores, empleadores y distintos sectores políticos.
“Esta discusión no va a estar exenta de fricciones. Uno podría pensar en contratos nuevos o incluso en mecanismos voluntarios. Hay muchos elementos que analizar”, afirmó el secretario de Estado en conversación con Emol TV.
¿Por qué el Gobierno quiere revisar el sistema actual?
Según explicó Rau, el actual esquema de indemnización por años de servicio representa uno de los costos laborales más elevados dentro de los países que integran la OCDE.
Actualmente, cuando un trabajador es despedido por la causal de necesidades de la empresa, puede recibir una indemnización equivalente a un mes de sueldo por cada año trabajado, con un límite establecido por la legislación.
El ministro sostuvo que, en comparación con otras economías desarrolladas, los montos pagados en Chile son significativamente superiores.
“Mientras en Chile una persona con cinco años de antigüedad puede recibir cinco remuneraciones, en los países de la OCDE el promedio es aproximadamente la mitad”, explicó.
Solo una parte de los trabajadores accede al beneficio
Otro de los argumentos planteados por el Ejecutivo apunta a que la indemnización actual beneficia únicamente a una fracción de quienes terminan una relación laboral.
De acuerdo con las cifras expuestas por Rau, poco más del 20% de los contratos laborales finalizan por necesidades de la empresa, condición necesaria para acceder al pago de indemnización en la mayoría de los casos.
“Hoy un poco más del 20% de las relaciones laborales terminan por necesidades de la empresa, por lo que solo un poco más del 20% tiene acceso a esa indemnización”, señaló.
Esto implica que la mayoría de los trabajadores que renuncian, llegan a acuerdos de salida o terminan contratos por otras causales no reciben este beneficio.
La propuesta: una cotización adicional financiada por el empleador
Entre las alternativas que analiza el Gobierno figura la creación de una cotización adicional a cargo del empleador, cuyos recursos serían incorporados al Seguro de Cesantía.
Bajo este esquema, cada trabajador acumularía fondos durante su vida laboral y podría acceder a ellos al finalizar el vínculo contractual, sin importar la razón de la salida.
“El empleador tendría que aportar una cotización. En su momento la calculamos en torno al 1,8%, que sumada a la contribución actual al Seguro de Cesantía permitiría configurar una indemnización a todo evento”, explicó Rau.
La idea busca generar un sistema más amplio y universal, permitiendo que todos los trabajadores acumulen recursos asociados a su trayectoria laboral.
Podría aplicarse solo a nuevos contratos
Uno de los aspectos que actualmente se encuentra bajo análisis es la forma en que se implementaría una eventual reforma.
El ministro reveló que una de las opciones consideradas es que el nuevo sistema opere exclusivamente para quienes firmen contratos laborales en el futuro, manteniendo las condiciones actuales para quienes ya se encuentran trabajando.
“Una idea en la que hemos trabajado es que esto rija para contratos nuevos, no para personas que ya llevan diez años en su empleo”, indicó.
Este mecanismo buscaría evitar cambios retroactivos que afecten derechos ya adquiridos por trabajadores que llevan años acumulando antigüedad en sus empresas.
Una reforma que podría cambiar el mercado laboral chileno
Rau señaló que cualquier modificación deberá considerar las características del mercado laboral chileno, donde existe una alta rotación de trabajadores y donde las decisiones de permanencia muchas veces están influenciadas por la indemnización acumulada.
“Una persona que lleva cinco años en una empresa y está pensando en cambiarse de trabajo también considera esos cinco sueldos de indemnización. Todas esas variables deben ser tomadas en cuenta”, afirmó.
Por ahora, la propuesta se encuentra en etapa de análisis y no existe un proyecto de ley ingresado al Congreso. Sin embargo, las declaraciones del ministro abren una discusión que podría modificar uno de los pilares históricos de la legislación laboral chilena y afectar a millones de trabajadores en los próximos años.


