Por Gisela Colombo
La inteligencia artificial empieza a bancarizar a los que los bancos siempre ignoraron
Hay una regla no escrita en el sistema financiero: si atenderte cuesta más de lo que generás, no existís para el banco. Así quedaron afuera millones de personas en todo el mundo — y en la Argentina también.
Eso está cambiando. Y el motor del cambio es la inteligencia artificial.
Julián Colombo es el CEO de N5, una empresa argentina de tecnología bancaria que opera en 18 países y trabaja con gigantes como Santander, Itaú y Mastercard. Su tesis es simple: atender a un cliente en una sucursal cuesta alrededor de 7 dólares. Con IA operando las 24 horas, ese costo cae a centavos. Y eso lo cambia todo.
“Los clientes van a seguir demandando atención humana, una conversación completa, contexto, asesoramiento. Pero el banco va a ser capaz de entregarla a escala”, dice Colombo. Él lo llama la “democratización de la empatía”.
Hoy hay 1.400 millones de personas en el mundo que no generan suficientes ingresos para que un banco les asigne un asesor. Con IA, por primera vez, atenderlas es negocio.
El modelo ya funciona. A través de canales como WhatsApp, una persona sin cuenta bancaria puede consultar cómo funciona una tarjeta de crédito, entender un préstamo o gestionar un pago — con la misma calidad de atención que un cliente premium, pero a una fracción del costo.
Para N5, no es una promesa futura. La IA ya representa el 50% de su negocio. Y Colombo no tiene dudas sobre lo que viene: “En 7 a 10 años, no volverás a hablar con un humano en un banco.”
Por primera vez en décadas, la tecnología hace que incluir sea rentable.
