La excandidata presidencial Evelyn Matthei volvió a cuestionar al Presidente José Antonio Kast por las campañas digitales que denunció durante la pasada elección presidencial, asegurando que el mandatario le negó reiteradamente cualquier vínculo con esas acciones.
Según una entrevisa que dió a Radio Bío Bío, Matthei recordó una conversación que sostuvo con Kast durante la campaña, cuando le planteó directamente sus acusaciones sobre una supuesta operación coordinada de bots y trolls destinada a perjudicar su candidatura.
“Me lo dijo varias veces en mi cara, mirándome a los ojos, que no tenía nada que ver con esas campañas”, relató.
Consultada sobre si creyó en aquella explicación, su respuesta fue tajante:
“No le creí nada y sigo no creyéndole nada”.
Las declaraciones se producen después de la detención en Bolivia del consultor político argentino Fernando Cerimedo, situación que volvió a poner bajo discusión el eventual uso de estructuras digitales coordinadas con fines políticos.
Matthei asegura que los ataques comenzaron en enero
La excandidata sostuvo que la ofensiva digital en su contra comenzó meses antes de que hiciera públicas sus denuncias sobre videos manipulados y rumores relacionados con su estado de salud.
“El ataque sistemático hacia mí por parte de los grupos republicanos empezó en enero”, afirmó.
Según su relato, inicialmente comenzó a circular información que la vinculaba con la reforma previsional y posteriormente aparecieron acusaciones sobre su posición política.
“Primero, que yo era la autora intelectual de la reforma previsional y que esa reforma previsional significaba darle un zarpazo a los ahorros de los trabajadores. Esa fue la primera. Después, que yo era de izquierda; después, todo a través de videos donde cortan, donde pegan; después, que yo era comunista”, sostuvo.
Matthei afirmó que los ataques se repetían periódicamente y que había cuentas que aparecían de manera recurrente en la difusión de esos contenidos.
Posteriormente, aseguró, comenzaron a circular versiones que cuestionaban su estado de salud.
“Finalmente, por la época donde podría haber sido la primaria, porque yo creo que ellos creían que yo iba a tener una primaria, soltaron lo de que yo tendría Alzheimer”, señaló.
La exabanderada calificó esa campaña como especialmente grave y explicó que decidió responder públicamente pese a que algunas personas le recomendaron no hacerlo.
“Uno puede entender los ataques políticos, pero cuando ya te inventan una enfermedad tan terrible como esa (…) yo creí que tenía que alertar a Chile”, afirmó.
“Fue una campaña muy, muy terrible”, agregó.
Vincula el caso Cerimedo con la discusión sobre las cuentas de redes sociales
Durante la entrevista, Matthei también se refirió al caso de Fernando Cerimedo, consultor argentino cuya situación judicial en Bolivia ha vuelto a generar preguntas en Chile respecto de eventuales operaciones digitales.
La excandidata mencionó una fotografía en la que, según afirmó, Cerimedo aparece junto a integrantes del equipo de Kast.
“Hay una foto de este señor Cerimedo con la gente que estaba a cargo del equipo de José Antonio Kast. Esa foto está, ha sido publicada”, sostuvo.
Matthei también aseguró que dos cuentas que, según su versión, tenían un rol relevante en la difusión de contenidos contra ella dejaron de funcionar después de la detención de Cerimedo.
“Casi 48 horas después desactivaron las dos cuentas principales de los republicanos, las dos cuentas de troleo, de hacer daño más importantes de los republicanos”, afirmó.
Sin embargo, la propia excandidata reconoció que no cuenta con antecedentes que permitan establecer por qué esas cuentas fueron desactivadas o si existía una relación directa con Cerimedo.
“Yo creo que finalmente se va a ir sabiendo todo, pero es muy raro que se hayan bajado justo ahora”, planteó.
Hasta ahora, las declaraciones de Matthei corresponden a sus apreciaciones sobre estos hechos y no acreditan por sí mismas una coordinación entre Cerimedo, las cuentas mencionadas y el entorno de Kast.
Advierte por el impacto de las campañas digitales
Matthei planteó además que el fenómeno que denunció no se limitaría a publicaciones aisladas en redes sociales, sino que podría involucrar una estructura destinada a instalar determinados relatos en la opinión pública.
“Esto yo creo que es una cosa mucho más sofisticada”, sostuvo.
A su juicio, primero se difunden contenidos falsos o manipulados en redes sociales y posteriormente estos pueden ser amplificados por personas con mayor visibilidad pública.
“Finalmente, esto es un conglomerado donde se van creando realidades que son totalmente mentirosas, pero que la gente se las cree y, por lo tanto, cambia su opinión”, afirmó.
Matthei calificó este tipo de estrategias como una amenaza para los procesos electorales y sostuvo que pueden terminar influyendo en la percepción de los ciudadanos.
“Es una forma de ganar elecciones que es tramposa, que es mentira, está basada sobre la mentira y por eso finalmente es una amenaza muy fuerte hacia la democracia”, señaló.
La excandidata también advirtió que mecanismos similares podrían utilizarse para afectar la reputación de periodistas, abogados, empresas u otras personas expuestas públicamente.
Kast ha negado vínculos con estas campañas
El emplazamiento de Matthei vuelve a poner sobre la mesa una acusación que ya había realizado durante la campaña presidencial: la existencia de una supuesta operación digital destinada a perjudicarla.
Sin embargo, la eventual responsabilidad de Kast o de su equipo en esas acciones no ha sido acreditada en los antecedentes expuestos en esta entrevista.
El caso Cerimedo, por su parte, continúa generando interrogantes sobre el funcionamiento de eventuales redes digitales coordinadas, pero cualquier vínculo concreto con la campaña presidencial chilena deberá ser establecido mediante antecedentes verificables.
Por ahora, las declaraciones de Matthei reabren el debate político sobre el uso de bots, cuentas coordinadas y contenidos manipulados durante las campañas electorales, mientras permanecen pendientes mayores antecedentes que permitan determinar quiénes estuvieron detrás de las operaciones que la exabanderada denunció.


