La suspensión de exportaciones de carne argentina hacia China, tras detectarse un antibiótico prohibido en un embarque, encendió las alertas en el sector agroexportador y motivó gestiones urgentes del gobierno argentino para aclarar el caso y evitar mayores restricciones comerciales.
La medida afecta a la empresa ArreBeef, luego de que la autoridad aduanera china identificara la presencia de cloranfenicol en un cargamento de 22 toneladas proveniente de su planta en la provincia de Buenos Aires.
El hallazgo fue informado por la Administración General de Aduanas de China, tras analizar el embarque enviado desde la planta ubicada en Pérez Millán.
El cloranfenicol es un antibiótico prohibido en la producción ganadera argentina desde 1995 debido a sus riesgos para la salud humana, aunque su uso está permitido en medicina bajo estricta regulación.
Por esta razón, la detección del compuesto activa automáticamente protocolos sanitarios internacionales y puede derivar en la suspensión de exportaciones, como ocurrió en este caso.
Argentina activa protocolos y busca aclarar el caso
Tras la notificación, la agregaduría agrícola argentina en Beijing informó a las autoridades locales, lo que derivó en una rápida coordinación entre el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), la Cancillería y la Secretaría de Agricultura.
El objetivo es determinar el origen del compuesto detectado y evitar que la situación escale a una restricción más amplia sobre la carne argentina.
Las primeras evaluaciones técnicas apuntan a la posibilidad de un falso positivo o a la presencia de sustancias similares al antibiótico.
En paralelo, el Senasa inició un proceso de trazabilidad completa, que permite rastrear el lote cuestionado hasta su origen, incluyendo los campos donde fueron criados los animales.
Este procedimiento es clave para determinar si se trató de un caso aislado o de un problema sistémico.
Como medida inmediata, China suspendió nuevos envíos desde la planta de Pérez Millán a partir del 19 de marzo. Sin embargo, las autoridades argentinas buscan limitar el impacto, evitando que la restricción alcance a otros embarques en tránsito.
La empresa ArreBeef cuenta con otra planta en Quilmes, desde donde puede continuar operando, lo que reduce el impacto inmediato en su producción y exportaciones.
Aun así, el episodio genera preocupación en un sector altamente dependiente del mercado chino, principal destino de la carne argentina.
Mayor control sanitario y señales del mercado chino
El caso ocurre en un contexto donde China ha endurecido sus controles sanitarios sobre productos importados. En los últimos meses, también se han registrado observaciones a otros envíos argentinos, como soja con presencia de malezas.
Algunos analistas interpretan estas medidas como parte de una estrategia del gigante asiático para proteger su producción local y reforzar sus estándares sanitarios.


