
Una científica social que estudia antropología y ciencias de la educación en la Universidad de Heidelberg, al igual que su pareja, militó en el Partido de Integración Social del Frente Amplio.
Su decisión de desempeñarse como primera dama (que en Chile significaba recibir automáticamente la tutoría de seis fundaciones, excepto las asignaciones ceremoniales) fue criticada por el movimiento feminista, que esperaba que Karamanos no se desempeñara como la propia pareja. Este puesto está en proceso de elección.
Hay un precedente en Chile: entre 2006 y 2010, el primer gobierno de Michelle Bachelet delegó estas funciones en las personas adecuadas, a quienes se les pagaba por su trabajo.
En una entrevista con el diario El País, Karamanos explicó lo que anunció públicamente el martes: Integra, una de las seis fundaciones, ya no será presidida por ella, sino por cualquiera que designe el ministro de Educación.
Este es el inicio de un proceso que continuará para las otras cinco fundaciones, que se espera culmine antes de fin de año y que culminará con su salida de La Moneda. “Seguiré acompañando a mi presidente y mis proyectos políticos”, dijo Karamanos.


