
La norma plantea una nueva creación que se llamará Asamblea Plurinacional de las y los Trabajadores y los Pueblos.
De acuerdo a la propuesta, dicha asamblea estará compuesta por 600 miembros electos a través de asambleas de base por rama de sectores productivos y servicios.
Del mismo modo, plantea que los representantes de pueblos originarios sea libre y voluntaria, ya que debe “ser garantizado el derecho a la autodeterminación de todos los pueblos que no quieran ser parte del Estado chileno“.
La presentación de la iniciativa se produce en medio de la discusión en las comisiones temáticas.
En este mismo contexto estas propuestas se necesitarán 2/3 de los votos para ser aprobadas.
Si bien, algunos convencionales criticaron esta propuesta de Rivera. Una de ellas fue la convencional del Partido Republicano, Teresa Marinovic, quien dijo que “los chilenos se pronunciaron mayoritariamente a favor de un cambio por una nueva Constitución. La idea era mejorar las cosas y no empeorarlas”.
“Parece que la convencional no entiende que la concentración de poderes, el hecho de tener una sola asamblea que decida absolutamente todo es lo mismo que una dictadura”, señaló.


