
Las primeras acusaciones fueron emitidas a través de redes sociales por los propios vecinos de la villa, donde indicaron que “entre las 01:00 y 02:00 de la mañana se escuchan desgarradores aullidos de animales”.
Lo anterior lo atribuyen que habría un matadero clandestino en la villa, para presuntamente comercializar la carne de animal o para utilizarla en su consumo personal.
Asimismo, desde la fundación le indicaron la situación a la PDI donde se realizó un operativo para recabar relatos, pero nadie quiso hablar ya que presuntamente habrían sido amenazados.
Con respecto a la denuncia, el alcalde de la comuna, Tomás Vodanovic, señaló que “ningún cobarde puede sentirse con el derecho de poder asesinar a un animal porque se le dio la gana. Con el municipio hemos realizado rondas de fiscalización y prevención (…) Entendemos que los animales tienen derecho, vamos a defender su vida”.
Cabe mencionar que el faenamiento ilegal de animales puede llegar a ser nocivo para la salud de las personas, a raíz de sus desechos y aún más si son consumidos.


