
Respiró por última vez el 23 de octubre (domingo) en la aldea de Dejgah en la provincia de Fars, en el sur de Irán, informó The Guardian.
Haji era soltero y evitaba ducharse por miedo a “enfermarse”, IRNA News. Sin embargo, hace unos meses, los aldeanos lo obligaron a lavarse por primera vez. Varias fotos de Haji se están compartiendo en las redes sociales y los internautas se preguntan si su historial de “no bañarse” era real.
Haji solía vivir en una choza de ladrillo abierta y se había enfrentado a algunos “contratiempos emocionales en su juventud” que lo hicieron severo por no tomar un baño con agua o jabón.
Un informe publicado en Tehran Times también afirmó que Haji comía animales atropellados, fumaba una pipa llena de excrementos de animales y creía que la limpieza lo enfermaría. Algunas imágenes en las redes sociales también lo muestran fumando varios cigarrillos a la vez.
Debido a su registro único, en 2013 se realizó un breve documental titulado ‘La extraña vida de Amou Haji’, que describe su vida.


