
En ellos, el duelo entre Huachipato y Copiapó por la Liguilla de Ascenso, confirmó que se violaron los protocolos del VAR para presionarlo a sancionar un penal a favor de los ‘acereros’.
De acuerdo a La Tercera, derivó en una reunión de urgencia entre Castrilli y sus asesores Osvaldo Talamilla y Braulio Arenas.
El ente rector del fútbol nacional les pidió los antecedentes de lo denunciado por Gilabert y les comunicó que serían suspendidos de sus funciones, lo que pondría fin al paro de jueces.
Sin embargo, los tres no aceptaron la medida y acabaron siendo despedidos.
Por el momento la ANFP no se ha pronunciado al respecto a esta dura medida que azota al fútbol nacional.


