Presidente Boric reflexiona sobre el futuro de la izquierda: “Culpar solo al adversario la condena a diluirse”
A pocos meses de dejar la Presidencia, Gabriel Boric realizó una reflexión de fondo sobre el presente y el futuro de la izquierda en Chile, en un escenario marcado por la elección de José Antonio Kast como próximo mandatario. En entrevista con el diario El País, el jefe de Estado planteó una autocrítica directa a su sector político y llamó a reconstruir el vínculo con la ciudadanía desde el territorio.
Para Boric, uno de los principales errores de la izquierda ha sido centrar su discurso en responsabilizar exclusivamente al adversario por los retrocesos electorales. En esa línea, advirtió que “la izquierda que solamente le echa la culpa al adversario está condenada a diluirse”, subrayando la necesidad de un trabajo político más profundo y sostenido.
El mandatario también se refirió a su futura relación con el gobierno entrante. Aunque evitó adelantar un rol protagónico en la contingencia inmediata, señaló que mantendrá distancia como ex Presidente, salvo en casos donde exista desinformación o ataques directos a su gestión. “No voy a ser un comentarista permanente de los inicios del próximo Gobierno”, afirmó.
En un tono poco habitual, Boric reconoció aspectos del trabajo político realizado por José Antonio Kast, destacando su despliegue territorial. Según señaló, el presidente electo logró recorrer todas las comunas del país, lo que, a su juicio, demuestra que los resultados electorales no responden únicamente a una “ola derechista global”, sino también a un trabajo persistente en terreno.
Desde esa experiencia, el Presidente admitió que el Frente Amplio y la izquierda descuidaron el trabajo de base y el vínculo comunitario. “Hay que fortalecer los partidos políticos y volver a conectarse con sectores que hoy están en la periferia política”, sostuvo, planteando incluso la idea de retomar voluntariados y acciones comunitarias, similares a las que existían en Chile a comienzos de los años setenta.
Respecto a su futuro político personal, Boric fue claro en señalar que seguirá activo, aunque sin definir aún desde qué espacio. Su objetivo, explicó, será contribuir a la construcción de una alianza amplia entre la izquierda, la centroizquierda y el centro, con miras a mejorar la calidad de vida, la distribución de la riqueza y la cohesión social. “Avanzamos, pero falta muchísimo por hacer”, reconoció.
En cuanto al rol que deberá cumplir la oposición durante el próximo gobierno, el mandatario enfatizó que esta debe ser democrática y territorial, alejándose de una lógica limitada a redes sociales. “La oposición no puede ser solo de Twitter ni de camarillas políticas; tiene que estar vinculada íntimamente con el pueblo”, recalcó, insistiendo en que el trabajo político requiere tiempo y presencia real en las comunidades.
Finalmente, Boric abordó de manera directa la situación de Cuba, descartando ambigüedades en su postura. Aseguró que calificar al régimen cubano como una dictadura “no le genera contradicciones”, y describió un escenario marcado por escasez de alimentos y medicamentos, migración juvenil y ausencia de libertades democráticas. Si bien reconoció el impacto del bloqueo económico, sostuvo que la responsabilidad principal recae en quienes gobiernan la isla.