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Problemas más comunes de internet y sus posibles soluciones

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La gran mayoría de usuarios de los servicios de internet hemos sufrido en algún momento por un fallo en el servicio y hemos tenido ese sentimiento de frustración al ver interrumpidas nuestras actividades, sin mencionar las consecuencias que pueden ir desde una leve incomodidad hasta la perdida de información importante.

Pero un problema de internet puede ser originado por más de una causa, por ello en el siguiente artículo analizaremos algunos de los problemas más frecuentes en las redes de internet.

Específicamente con la intención de identificar sus posibles causas y sobre todo para saber en qué momento la solución está en nuestras manos y cuando ya es necesario ponernos en contacto con el servicio al cliente de nuestro proveedor.

Baja velocidad de internet

Que una página tarde en cargar, tener que esperar más tiempo del deseado para enviar un archivo o percibir lentitud en general de nuestro internet es uno de los problemas más comunes entre los usuarios y en la mayoría de los casos el problema puede originarse por un fallo del proveedor o por una mala elección de la velocidad contratada.

En primer lugar, para saber si el problema viene de la empresa que nos suministra el servicio, lo más rápido es realizar una prueba de velocidad. Para ello es importante hacerla desde una computadora que de preferencia esté conectada por cable a nuestro router y desconectar el resto de dispositivos de la red, esto con la intención de obtener resultados lo más reales posible.

De esta forma, si el resultado de la prueba nos arroja una velocidad considerablemente inferior a la contratada, deberemos ponernos en contacto con el servicio técnico para que se encarguen de analizar la causa del problema a detalle y le den solución. Pero si, por el contrario, nos damos cuenta de que la velocidad que estamos recibiendo es la adecuada, esta será la señal que nos indique que hemos contratado un valor inferior a nuestras necesidades tecnológicas.

Si bien a simple vista puede llegar a parecer confuso la elección de la velocidad adecuada, podemos tomar como valor de referencia que de forma general una sola persona que haga un uso básico de internet necesita por lo menos 10 Mbps. Por lo que si el número de personas conectadas o las exigencias tecnológicas aumentan, la velocidad deberá hacerlo de forma proporcional.

Intermitencia en la red

Las causas de las interrupciones en la conexión de internet suelen ser ocasionadas por dos factores, por un lado, un daño físico en la infraestructura y por otro una mala configuración o incompatibilidad de los dispositivos que conforman la red. Por lo que en primer lugar será necesario confirmar que todos los software de red se encuentren actualizados a la última versión disponible.

Una vez actualizado el software, si el problema persiste, será momento de revisar el cableado interno, especialmente si este es de cobre, pues es mucho más susceptible a provocar cortos cuando se ha dañado en comparación de los servicios de fibra óptica, los cuales al romperse cortan por completo el paso de la señal.

De esta forma, al detectar un daño en el cableado, la solución será remplazarlo, algo que si contamos con conocimientos básicos de redes podremos realizar sin mucho problema, pero que sin duda siempre será preferible que sea un profesional quien se encargue.

De forma adicional, es importante mencionar que las redes Wifi, son susceptibles a interferencias electromagnéticas o EMI, las cuales son causadas por otros dispositivos eléctricos que se encuentren dentro del rango de cobertura del router o incluso por otros dispositivos Wifi.

Para dar solución a este problema, la mejor alternativa es conectar los dispositivos con cableados inmunes a estas interferencias como la fibra óptica o hacer uso de routers que nos permitan cambiar el canal de transmisión para elegir así uno menos saturado.

Mala cobertura de internet

A pesar de que los dispositivos modernos tienen una mayor cobertura inalámbrica, sigue existiendo puntos en los hogares y negocios en donde la señal de internet es demasiado débil o incluso no llega, ante lo que muchas personas han optado por usar extensores de red.

Sin embargo, los extensores de red tradicionales cuentan con una pequeña desventaja y es que para poder ampliar la cobertura, estos dispositivos suelen crear nuevas redes, por lo que en algunas ocasiones los usuarios deben hacer el cambio de red de forma manual en sus dispositivos. Sin mencionar que cada red nueva dentro de la cobertura de la principal representa una nueva posible interferencia.

Por suerte, el avance de la tecnología nos ha permitido encontrar soluciones más eficientes a este problema, como el uso de routers con mayor cobertura, o modems portátiles que podemos llevar por casa.

Pero uno de los más populares han sido los extensores en malla o Mesh, los cuales a diferencia de los tradicionales, lo que hacen es generar una única red conformada por distintos nodos, evitando muchos inconvenientes, incluido el tener que llamar a nuestro proveedor de servicios para que reubique nuestra conexión.

Fallos de seguridad

Dentro de los problemas de seguridad podemos identificar el acceso no autorizado a nuestra red por terceros, el robo de datos personales, entre otros. Pero la mayoría de estos pueden ser resueltos por una buena estrategia de seguridad digital a distintos niveles.

  • Contraseña segura: cambiar la contraseña que viene por default en el equipo es una de las primeras medidas que tenemos que realizar y para crear una nueva clave robusta, la forma más fácil de hacerlo es combinar un par de palabras que no tengan relación aparente, con un símbolo y un número por lo menos. De igual forma, existen aplicaciones en línea como la Security.org que nos permiten a identificar que tan segura es una contraseña.
  • Usar routers nuevos: los routers modernos cuentan con mejores estándares de seguridad, por lo que siempre que sea posible debemos intentar actualizar nuestros dispositivos para aumentar la seguridad.
  • Cambiar regularmente la contraseña: establecer una clave muy segura no es el único paso a efectuar, ya que por muy segura que esta sea no servirá si por ejemplo en algún momento olvidamos que la escribimos en algún papel y este llega a manos de alguien que no debería. Por ello, el cambio periódico de contraseñas es la mejor defensa para evitar este tipo de inconvenientes.
  • Uso de software de seguridad: un buen antivirus y firewall, son dos herramientas que pueden ser de gran utilidad para garantizar la integridad de nuestra red, al bloquear el tráfico no autorizado y la descarga de archivos que puedan ser peligrosos.
  • Red de invitados: algunos routers cuentan con esta función, la cual permite crear una red secundaria exclusiva para visitantes, la cual deberá tener una contraseña distinta a la principal y solo les permitirá acceso a ciertos recursos.

Cómo podemos ver, son varias las acciones que podemos tomar dependiendo del problema al que nos enfrentemos. Sin embargo, es importante recalcar que todo cambio tanto en la infraestructura como en la configuración debe ser realizado teniendo los conocimientos adecuados, pues en el caso contrario podríamos provocar un problema mucho más grave en el que al final sería necesario llamar a un técnico capacitado para solucionarlo y las consecuencias podrían ser más graves de lo esperado.

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