Unifood inicia liquidación de Pedro, Juan y Diego y exheladerías Savory en Chile

Unifood confirmó la liquidación de Pedro, Juan y Diego y exheladerías Savory, tras años de crisis financiera, impagos y el fin del contrato con Nestlé.
miércoles 21 de enero de 2026

La situación financiera de Unifood vuelve a encender las alertas en el sector gastronómico chileno. El holding, conocido por operar cadenas como Pedro, Juan y Diego, además de haber administrado históricamente las heladerías Savory bajo licencia de Nestlé, confirmó el inicio de un proceso de liquidación forzosa para varias de sus sociedades, marcando un punto crítico en una crisis que se arrastra desde hace años.

La decisión se produce tras una prolongada etapa de reorganización financiera, iniciada luego del impacto económico del estallido social de 2019 y la pandemia, factores que la compañía ha identificado como determinantes en la caída sostenida de sus ingresos y en las dificultades para cumplir compromisos con acreedores. A pesar de los intentos por sostener la operación, el escenario terminó por volverse inviable.

Según lo informado por la propia empresa, la liquidación afecta a Ice Cream SpA (heladerías), Cuatro SpA (Pedro, Juan y Diego) y Uniservice SpA, luego de que se frustraran procesos de venta que buscaban dar continuidad a las marcas. Este desenlace no solo implica el cierre de una etapa empresarial, sino que también genera incertidumbre respecto del futuro laboral de más de mil trabajadores vinculados a estas operaciones a nivel país.

Uno de los hitos que aceleró el deterioro fue la terminación anticipada del contrato con Nestlé, que permitió durante años el uso de la marca Savory. La multinacional alegó incumplimientos contractuales, cerrando así una de las principales líneas de negocio del holding. Los intentos judiciales de Unifood por revertir esta decisión no prosperaron, debilitando aún más su posición financiera.

En paralelo, el avance de acciones legales de acreedores, sumado a denuncias por impagos, fue estrechando el margen de maniobra de la empresa. En ese contexto, la venta de activos como Pollo Stop apareció como una alternativa para evitar la liquidación total, proceso que aún se mantiene abierto y que podría derivar en nuevas transferencias de propiedad dentro del mercado gastronómico.

Desde una mirada sectorial, el caso Unifood refleja las tensiones estructurales que enfrentan las cadenas de comida rápida en Chile: altos costos operativos, cambios en los hábitos de consumo y una recuperación económica desigual tras la pandemia. Más allá del desenlace judicial, el proceso abre interrogantes sobre la sostenibilidad del modelo de franquicias y el impacto que estos ajustes seguirán teniendo en el empleo y la oferta gastronómica del país.

En las próximas semanas se espera la designación formal del liquidador, mientras continúan las gestiones para concretar la venta de activos aún operativos. Unifood, en tanto, reconoció que el escenario actual representa un cierre complejo para marcas que durante años formaron parte del paisaje urbano y del consumo cotidiano en Chile.

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