La NASA ha comunicado el hallazgo de una intensa señal originada desde el exterior de nuestra galaxia

Alexander Kashlinsky, cosmólogo de la Universidad de Maryland, indicó que, "Hemos detectado una señal considerablemente más intensa y en una región del cielo diferente a la que estábamos investigando".
jueves 08 de agosto de 2024

Un equipo de astrónomos de la NASA ha identificado una señal inusual y aún sin explicación que proviene de más allá de nuestra galaxia, según un comunicado reciente de la agencia espacial.

De acuerdo con el informe, los científicos analizaron datos recolectados a lo largo de 13 años por el telescopio espacial de rayos gamma Fermi. Los autores detallan sus descubrimientos en un artículo publicado en la revista The Astrophysical Journal Letters.

Este hallazgo es completamente fortuito. Detectamos una señal mucho más intensa y en una región del cielo diferente a la que estábamos investigando”, comenta Alexander Kashlinsky, cosmólogo de la Universidad de Maryland.

Esta en investigación

Este descubrimiento fue presentado en la 243ª reunión de la Sociedad Astronómica Americana en Nueva Orleans, donde también se revelaron otros hallazgos, como la existencia de estructuras desconocidas que aún carecen de explicación.

Los investigadores habían comenzado su análisis de datos con el objetivo de identificar rayos gamma asociados con la luz más antigua del Universo, conocida como el Fondo Cósmico de Microondas (CMB, por sus siglas en inglés), que fue detectada por primera vez en 1965 en forma de débiles microondas que abarcan todo el cielo.

Sin embargo, lo que realmente encontraron fueron los denominados "dipolos" de rayos gamma, que consisten en un par de polos eléctricos o magnéticos de igual magnitud pero de signos opuestos, y que se encuentran muy próximos entre sí.

Posibles señales 

Además, la señal de rayos gamma detectada se orienta en una dirección similar y presenta una magnitud casi idéntica a otra señal inexplicada, lo que sugiere una posible relación entre ambas.

Identificamos un dipolo de rayos gamma, pero su pico se localiza en el hemisferio sur, alejado de los CMB, y su magnitud es diez veces superior a lo que podríamos anticipar a partir de nuestro movimiento”, señala Chris Shrader, coautor y astrofísico de la Universidad Católica de América en Washington.

Asimismo, añade: “Aunque no era nuestro objetivo inicial, sospechamos que podría estar vinculado a una característica similar observada en los rayos cósmicos de mayor energía”.

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