Hallan a última persona desaparecida tras hundimiento del catamarán en el Estuario de Reloncaví: tragedia deja seis fallecidos
Durante la tarde de este miércoles, fue encontrada sin vida la última persona que permanecía desaparecida tras el hundimiento del catamarán “Koñimo I” en el Estuario de Reloncaví, en la Región de Los Lagos, cerrando así las labores de búsqueda con un saldo total de seis personas fallecidas.
El accidente marítimo ocurrió durante la madrugada del martes, cuando la embarcación —que prestaba servicios de apoyo a centros de cultivo acuícola— se hundió mientras navegaba en aguas del estuario, en un sector estratégico para la actividad productiva y marítima de la provincia de Llanquihue.
La nave transportaba a ocho tripulantes al momento del siniestro. En las primeras horas del operativo de emergencia, dos personas lograron ser rescatadas con vida, siendo atendidas conforme a los protocolos de emergencia establecidos por la autoridad marítima.
Las labores de búsqueda y salvamento marítimo (SAR) se desarrollaron de forma ininterrumpida desde la madrugada del martes, permitiendo la localización progresiva de los tripulantes desaparecidos entre la mañana de ese día y la tarde del miércoles, confirmándose finalmente el fallecimiento de los seis ocupantes que permanecían extraviados.
El catamarán “Koñimo I” prestaba servicios a la empresa Salmones Austral, información que ha sido considerada dentro de los antecedentes recabados por la autoridad marítima para la investigación del accidente. Hasta ahora, no se ha confirmado oficialmente la identidad de todas las víctimas fatales, proceso que continúa bajo los protocolos legales y forenses correspondientes.
Las causas del hundimiento aún se encuentran bajo investigación oficial, mientras continúan los procedimientos técnicos y administrativos destinados a esclarecer las circunstancias del accidente, las condiciones de navegación y los factores que pudieron influir en la tragedia.
Las autoridades reiteraron el llamado a informarse por canales oficiales y a respetar los procesos investigativos en curso, mientras se desarrollan las diligencias para la identificación formal de las víctimas y la entrega de información a sus familias.