Lucas Cepeda se despide de Colo Colo: Blanco y Negro aprueba su venta al Elche de España
La salida de Lucas Cepeda desde Colo Colo ya no es una posibilidad: es una decisión cerrada. El directorio de Blanco y Negro aprobó de forma unánime la oferta del Elche, autorizando la transferencia del delantero porteño al fútbol europeo.
La operación se concretó por US$2,2 millones por el 70% del pase, cifra que, aunque menor a las expectativas iniciales del club, terminó imponiéndose por una combinación de factores: la presión del club español, la ausencia de ofertas alternativas formales y, sobre todo, la voluntad expresa del jugador de dar el salto internacional.
Desde el entorno dirigencial existía una proyección mucho más alta. En el Monumental se hablaba de una valorización cercana a los US$5 millones, considerando su proyección, edad y regularidad deportiva. Sin embargo, el mercado no respondió con propuestas concretas de ese nivel, lo que terminó debilitando la posición negociadora de la concesionaria.
Para el fútbol chileno la salida de Cepeda representa algo más que una venta: es el cierre de un ciclo formativo que comenzó en la región de Valparaíso y se consolidó en Santiago. El atacante había llegado al Cacique en 2024 desde Santiago Wanderers, en una operación cercana a los US$3 millones, y en dos temporadas logró consolidarse como pieza estable del plantel.
En lo deportivo, su paso por Colo Colo dejó cifras relevantes: 72 partidos oficiales, más de 5.100 minutos en cancha, 15 goles, 8 asistencias y participación tanto en torneos nacionales como en competencias internacionales, incluyendo Copa Libertadores. Además, fue parte de los títulos de Supercopa y Campeonato Nacional, reforzando su perfil competitivo.
Aunque existieron menciones a sondeos desde Brasil, Argentina, Italia e incluso interés del Panathinaikos, la única oferta formal que llegó a la mesa fue la de Elche, lo que terminó definiendo el escenario. Para el jugador, la prioridad fue clara: salir de Chile y proyectar su carrera en Europa, incluso si eso implicaba aceptar una transferencia por debajo de las expectativas económicas del club.