2026-01-07

Amparo Noguera cae en estafa del “cuento del tío” y pierde $700 millones

La PDI y la Fiscalía Metropolitana Oriente desbarataron una banda que estafó cerca de $700 millones, entre cuyas víctimas se encuentra la actriz Amparo Noguera, mediante un falso operativo policial y bancario.

Como si se tratara de una trama sacada de una serie de ficción, la actriz Amparo Noguera fue una de las víctimas de una sofisticada estafa telefónica, conocida popularmente como el “cuento del tío”, ejecutada por una banda que se hacía pasar por policías y ejecutivos bancarios. El caso terminó con la desarticulación del grupo delictual tras una investigación de la Policía de Investigaciones (PDI) y la Fiscalía Metropolitana Oriente.

La organización logró defraudar cerca de $700 millones, afectando a múltiples personas, entre ellas la reconocida actriz nacional, quien fue engañada mediante un modus operandi altamente elaborado, diseñado para generar urgencia y credibilidad.

Según los antecedentes del caso, los delincuentes contactaban a sus víctimas haciéndose pasar por ejecutivos de banco, alertándolas sobre supuestos intentos de fraude en sus cuentas. En la llamada, señalaban que la situación estaba siendo monitoreada junto a la PDI y la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), lo que reforzaba la apariencia de legalidad.

Posteriormente, solicitaban a las víctimas retirar sus fondos en efectivo y entregarlos a presuntos funcionarios policiales, quienes acudían directamente a los domicilios para recoger el dinero, simulando un procedimiento oficial.

El subprefecto David Castro, jefe de la Brigada Investigadora de Delitos Económicos (Bridec) Metropolitana, explicó que las víctimas no solo entregaban dinero, sino también tarjetas bancarias, claves y datos personales, lo que permitía a la banda realizar compras millonarias, giros y transferencias.

Vehículos, propiedades y testaferros

El volumen de las estafas permitió a los delincuentes adquirir bienes de alto valor, incluyendo vehículos e incluso propiedades, las cuales eran inscritas a nombre de testaferros, con el fin de ocultar el patrimonio real de la organización y dificultar su rastreo.

La investigación permitió identificar a 10 integrantes de la banda, de los cuales tres operaban desde recintos penitenciarios, coordinando las estafas telefónicas, mientras que siete actuaban en libertad, encargándose de la logística y el retiro de dinero, quienes finalmente fueron detenidos.

Durante los allanamientos, la PDI incautó $103 millones en efectivo, 18 mil dólares, 2.120 pesos argentinos, además de cinco vehículos, teléfonos celulares, computadores y artículos de lujo, en operativos realizados en distintas comunas de la Región Metropolitana y en ciudades como La Serena, Iquique, Antofagasta y Valdivia.

El caso vuelve a poner en evidencia el alto nivel de sofisticación de las estafas telefónicas y la necesidad de extremar precauciones, especialmente frente a llamadas que apelan al miedo y a la supuesta intervención de autoridades.

Desde la PDI reiteraron el llamado a no entregar dinero, claves ni tarjetas ante contactos telefónicos y a verificar directamente con las instituciones oficiales cualquier alerta de este tipo.

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