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Adriana Montecinos

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Sex Education fue un gran éxito para Netflix cuando llegó al gigante del streaming en enero de 2019, por lo que es poco sorprendente que la escritora Laurie Nunn ya esté trabajando en la segunda temporada.

Netflix encargó una segunda serie de la comedia dramática establecido por la escuela secundaria casi inmediatamente después de la serie uno alcanzó los aficionados.

«La recepción de una serie ha sido tan emocionante», dijo Nunn.

«Ver cómo personas en todo el mundo se han conectado con personajes que comenzaron como ideas en mi cabeza es increíble».

«Estoy enormemente agradecido con cada persona que se ha tomado el tiempo de ver la serie, y no puedo esperar para continuar este increíble viaje».

Mientras esperamos a que la educación sexual serie de dos, esto es todo lo que necesita saber.

En primer lugar, el rodaje ha comenzado! Netflix comparte imágenes y vídeo del reparto incluyendo Asa Butterfield y Gillian Anderson lectura a través de guiones para la segunda temporada.

Temporada 2: ¿Quién está en él?

Netflix ha confirmado que todo el elenco principal volverá, así que espere ver a todos sus favoritos, desde el personaje principal y el incipiente terapeuta sexual Otis (Asa Butterfield) y su madre Jean (Gillian Anderson), un tanto intrusiva pero bienintencionada, hasta Maeve (Emma Mackey) y Eric (Ncuti Gatwa).

También regresan Aimee (Aimee-Lou Wood), Adam (Connor Swindells), Jackson (Kedar Williams-Stirling) y Ola (Patricia Allison).

¿De qué se trata?

La primera temporada terminó con Maeve alejándose aferrándose del jersey de Otis, después de verlo a él y a Ola besándose en su camino de entrada. Espere ver más de este triángulo amoroso en la serie dos, así como la participación de la serie de Maeve, un novio, Jackson.

A pesar de ser un matón durante la mayor parte de la serie, Adam tuvo un momento de pasión con Eric durante la detención. El delincuente residente de la escuela fue enviado a la escuela militar, pero ¿desarrollarán un romance en la segunda temporada?

Jean y Jakob (Mikael Persbrandt) dejaron de lado sus sentimientos para permitir que la relación de sus hijos tuviera una oportunidad, pero ¿quizás los veamos reunidos en los nuevos episodios?

«La serie uno es mucho el viaje de Otis y creo que lo será nuevamente. Es un personaje principal fantástico», dijo.

Sin embargo, los nuevos episodios explorarán otros personajes menos centrales con mayor profundidad.

Me encanta la idea de juntar diferentes personajes. Si no juntos en una relación, simplemente juntos en el espacio. Al igual, nunca pensé que esos dos personajes tendrían una conversación y habrá un montón de oportunidades para eso “, dijo.

 ¿Cuándo estará en Netflix?

La exitosa serie volverá a la plataforma el 17 de enero de 2020, con ocho nuevos episodios, así lo conformó Netflix.

Internacional

Jair Bolsonaro confirmó que una embarcación de Brasil encontró artículos personales de la aeronave de la FACh

«El Ministerio de Defensa informa que el Navio Polar Almirante Maximiano recolectó alrededor de las 15:45 horas artículos personales y restos compatibles con el avión Hércules C-130», escribió el presidente brasileño desde Twitter.

Adriana Montecinos

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Durante la tarde de este miércoles el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro confirmó desde su cuenta de Twitter, que una embarcación de la armada brasileña encontró restos personales en el mar, que podrían pertenecer al avión Hércules C-130.

“El Ministerio de Defensa informa que el Navio Polar Almirante Maximiano recolectó alrededor de las 15:45 horas artículos personales y restos compatibles con el avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea de Chile, que había estado desaparecido desde el amanecer”, indicó.

En la misma linea agregó que, “partes del avión y los objetos estaban a aproximadamente 280 millas náuticas (518 km) de Ushuaia, Argentina. El buque de la Armada de Brasil permanece en la zona de búsqueda en acciones coordinadas con las autoridades chilenas y dos barcos siguen recogiendo escombros”, finalizó.

Sin embargo, la Fuerza Aérea de Chile solo ratificó que se habían encontrado unas esponjas flotando a 30 kilómetros del lugar donde se perdió el contacto con Hércules desde el lunes.

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Internacional

BBC: ¿Por qué los humanos somos prácticamente los únicos mamíferos a los que les gusta el picante?

Hay personas que son más tolerantes a la comida picante, ¿por qué?

Roberto Molina

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Los médicos de un hospital de Estados Unidos trataban de diagnosticar el año pasado a un hombre que llegó a la sala de emergencias con síntomas terribles.

Sufría dolores de cabeza y cuello intensos, además de arcadas.

Le realizaron una tomografía computarizada, una prueba de orina, un control de la presión arterial y un examen físico, tras lo cual llegaron a una conclusión.

No había sido envenenado ni tenía una enfermedad misteriosa: había comido uno de los chiles más picantes del mundo.

El origen del mal fue el famoso «Carolina Reaper», o Segador de Carolina, que es 275 veces más picante que el humilde jalapeño.

Afortunadamente para él, el estrechamiento de arterias cerebrales que experimentaba era reversible, por lo que el paciente se recuperó por completo.

Mientras este es un caso que puede considerarse extremo, millones, quizás miles de millones de personas en todo el mundo, comen alimentos picantes de forma habitual.

Causan una sensación de ardor en la lengua, generan una urgencia por tomar una bebida aliviadora, provocan un malestar estomacal, o algo peor. Entonces, ¿por qué se consumen?

Es una historia de amor que ha existido durante miles de años, que incluso está aumentado: la producción mundial de estos vegetales creció de 27 a 37 millones de toneladas entre 2007 y 2018.

Datos de la empresa de análisis de mercado IndexBox indican que cada persona consumió en promedio casi 5kg de chile el año pasado.

Como un chile o ají pesa alrededor de 20 gramos, eso significa engullir 250 de ellos. Pero es claro que algunos países tienen un apetito mucho mayor por lo picante que otros.

En Turquía, la gente come un promedio de 86,5 gramos al día, la ingesta de este tipo más alta del mundo, muy por delante del segundo lugar, México (50,95 gramos)que es famoso por su comida picante.

El porqué nos gustan tanto las cosas picantes es una historia complicada sobre nuestra psicología, que busca emociones y una lucha contra los instintos evolutivos.

Secreto de la naturaleza

El proceso evolutivo a través del cual los chiles desarrollaron capsaicina, el componente responsable de su sabor picante, aún está en debate.

Los científicos certifican que las plantas parecen haberse vuelto picantes con el tiempo con un sabor que evitaba que los mamíferos e insectos las comieran.

Pero las aves parecen no tener ningún problema.

Investigadores de la Universidad de Arizona, en Estados Unidos, han descubierto por qué esto funciona bien para las plantas de chiles.

Los sistemas digestivos de los mamíferos descomponen sus semillas y evitan que germinen.

Pero ese no es el caso con las aves: las semillas pasan a través de ellas ilesas y se excretan íntegras para germinar en nuevas plantas.

Entonces, si las plantas de chile desarrollaron su ferocidad para evitar que los mamíferos comieran el fruto de la planta, ¿por qué no funciona con los humanos?

Es especialmente sorprendente dado que los humanos normalmente también asocian sabores amargos con venenoses parte de nuestro mecanismo de supervivencia evolutivo.

Hay indicios de por qué nos convertimos en los únicos mamíferos (junto a las musarañas chinas) en comer vegetales picantes, lo que nos lleva a analizar el comportamiento de nuestros antepasados.

Alerta, alerta

Una de las teorías es que a los humanos les gustan los alimentos picantes debido a sus propiedades antifúngicas y antibacterianas.

Al parecer, la gente comenzó a darse cuenta de que los alimentos con sabor picante tenían menos probabilidades de estar podridosel picante como señal de que están en buen estado.

Esta hipótesis fue presentada en 1998 por los biólogos Jennifer Billing y Paul W. Sherman.

Analizaron miles de recetas tradicionales de las dietas a base de carne de 36 países y descubrieron que las especias se usaban con mayor frecuencia en lugares con climas más cálidos, donde la comida se pondría mal más pronto.

«En los países cálidos, casi todas las recetas a base de carne requieren al menos una especia, y la mayoría incluye muchas especias, especialmente especias potentes, mientras que en los países más fríos se preparan platos menos condimentados, o con solo unas pocas especias», concluyeron.

Países como Tailandia, Filipinas, India y Malasia están en la parte superior de la clasificación de alimentos con más especias, mientras que Suecia, Finlandia y Noruega están en la parte inferior.

«Creo que las recetas son un registro de la historia de la carrera evolutiva entre nosotros y nuestros parásitos. Los microbios compiten con nosotros por el mismo alimento», apunta Sherman.

«Todo lo que hacemos con los alimentos (secar, cocinar, ahumar, salar o agregar especias) es un intento de evitar que nuestros competidores microscópicos nos envenenen», añade.

Sabor y riesgo

La antropóloga de alimentos Kaori O’Connor agrega otra pista.

Explica que, al igual que la caña de azúcar y las papas, los chiles son alimentos que durante siglos eran desconocidos en Europa.

Pero después de que los exploradores europeos llegaran a América y comenzaran a abrir rutas comerciales, se extendieron por todo el mundo.

«Fueron trasladados por exploradores europeos», dice O’Connor.

Su sorprendente sabor se adoptó rápidamente en las cocinas de todo el mundo, incluidas las de India, China y Tailandia

«Tenemos que imaginar que la comida en Europa era realmente insípida entonces. Pero los chiles pronto mejorarían el sabor, en un proceso similar a la llegada del azúcar», señala O’Connor.

Sin embargo, existe una teoría opuesta para explicar nuestro amor por los chiles: nuestra relación con la comida picante es el resultado de lo que se conoce como «riesgo restringido».

Sugiere que comenzamos a comer chiles debido al mismo impulso de búsqueda de emociones que hoy en día nos hace montar en una montaña rusa o hacer paracaidismo.

Pruebas dolorosas

Esta última idea fue desarrollada por Paul Rozin, profesor de psicología en la Universidad de Pensilvania, cuya curiosidad proviene del hecho de que la abrumadora mayoría de los mamíferos no comen chiles.

Les dio chiles cada vez más fuertes a varias personas hasta que ya no pudieron soportar el picante.

En las entrevistas, se preguntó a los sujetos cuál les gustaba más. Eligieron el nivel más alto que podían soportar.

«Los humanos son los únicos animales que disfrutan los eventos que son naturalmente negativos«, explica Rozin.

«Nuestras mentes aprendieron a ser conscientes de que no estamos en problemas, incluso si nuestros cuerpos reaccionan de la manera opuesta», añade.

Parece que nos gusta comer pimientos picantes por la misma razón que disfrutamos viendo películas de terror.

Rasgos y género

La ciencia también está interesada en comprender por qué a algunas personas les gustan más los picantes que a otras.

La científica de alimentos Nadia Byrnes se propuso explorar la posibilidad de que el género también desempeñe un papel en su consumo.

Averiguó que los hombres tienden a estar más motivados por factores externos, como impresionar a los demás; mientras que las mujeres estaban más interesadas en la sensación de dolor.

«En México, por ejemplo, el consumo de chiles está relacionado con la fuerza, la audacia y los rasgos de personalidad masculina», observó Byrnes.

Una cosa está clara: si eliges los chiles porque buscas nuevas emociones, odias los platos insípidos, o si estás siguiendo un instinto antiguo para evitar la comida en mal estado, con más y más chiles siendo cultivados para que sean cada vez más intensos, nunca nos faltará una comida picante en la mesa.

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BBC

BBC: Qué es el «sadfishing» y qué revela de tu personalidad

El sadfishing como la acción de publicar problemas emocionales en internet con el objetivo de despertar la compasión o la atención de la comunidad de internautas.

Roberto Molina

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Si bien el término en inglés«sadfishing» es relativamente reciente —fue acuñado a comienzos de 2019 por la escritora Rebecca Reid— muchos estarán probablemente familiarizados con el acto de buscar compasión en internet, donde han visto que se hace, o son culpables de hacerlo ellos mismos.

Reid define el sadfishing como la acción de publicar problemas emocionales en internet con el objetivo de despertar compasión o la atención en la comunidad de internautas.

Sin embargo, el sadfishing está siendo usado cada vez más para acusar a la gente de buscar llamar la atención o para menospreciar el contenido que una persona publica en internet, más allá de que lo hayan hecho o no.

Cuando Justin Bieber publicó un comentario detallando sus problemas de salud mental, encontró una serie de respuestas, incluyendo algunas acusaciones de sadfishing.

Sin embargo, es casi imposible saber si alguien lo está está haciendo de forma genuina o no.

Y todo el mundo, desde personas comunes hasta políticos y gente del espectáculo han sido acusadas de sadfishing, o de tratar de exagerar la importancia de un problema en particular.

El concepto de «sadfishing» en internet es relativamente nuevo, lo cual quiere decir que actualmente no hay investigaciones que examinen este comportamiento.

Sin embargo, se pueden establecer paralelismos con el sadfishing en general y las conductas que buscan llamar la atención, con las que una persona trata de ganarse la conmiseración de los demás o su validación.

La búsqueda de atención está asociada con baja autoestima, soledad, narcisismo o maquiavelismo (el deseo de manipular a otras personas).

Sin embargo, es difícil entender las motivaciones de los usuarios de redes sociales leyendo solo sus publicaciones en la red.

Es posible que las llamadas publicaciones de sadfishing tengan la intención de destacar genuinamente un tema importante o delicado como la depresión o la ansiedad.

Otros pueden estar sencillamente compartiendo información sin darle mucha importancia a la respuesta que puedan generar.

Otras publicaciones pueden existir sencillamente para explotar o provocar a los lectores.

Búsqueda de atención y sadfishing

Si bien cualquiera puede ser culpable de hacerlo, los famosos son los más comúnmente acusados por los usuarios de redes, sobre todo si han compartido detalles personales sobre los problemas que enfrentan.

Estas acusaciones pueden con frecuencia volverse hostiles y muchos famosos se convierten como resultado en víctimas de abusos por internet.

¿Pero qué impacto tiene esto incluso para la gente que solo observa estos abusos?

Una investigación reciente le pidió a sus participantes que leyera una serie de tuits de celebridades, algunos de los cuales eran negativos.

Luego les pidieron que evaluaran si estas celebridades tenían la culpa por el abuso del que eran objeto.

El estudio encontró que la forma en que una persona percibía la gravedad del abuso online dependía de cuán importante eran su narcisismo, maquiavelismo o psicopatía (la llamada «tríada oscura»).

Los resultados mostraron que la gente que exhibía estas características en mayor medida era menos compasiva con las celebridades.

Es probable que si una persona muestra estos rasgos de personalidad, tenga más chances de juzgar la publicación como menos genuina, o que la considere un ejemplo de sadfishing.

Trastornos de la personalidad

Pero al igual que el comportamiento de quienes buscan atención en el mundo real, el sadfishing puede reflejar un problema más profundo, como un trastorno de personalidad.

Por ejemplo, el trastorno histriónico de la personalidad se caracteriza por los altos niveles de búsqueda de atención, y comienza en los primeros años de la vida adulta.

Esta gente tiene una necesidad de aprobación excesiva, es dramática, exagerada y anhela ser valoradas.

Puede que las personas que publican este tipo de comentarios sean difíciles de reconocer, a menos que admitan su comportamiento abiertamente.

Aunque presentar públicamente información extremadamente personal pueda dar lugar a acusaciones de sadfishing, es posible que estás acusaciones estén erradas.

Acusar erróneamente a alguien de sadfishing cuando genuinamente está buscando ayuda —en lugar de atención— puede tener un fuerte impacto en la salud de esa persona.

Alguien acusado falsamente puede correr riesgo de sufrir una disminución de su autoestima, ansiedad y vergüenza.

Pueden también sentirse desalentados en cuanto a pedir ayuda a su familia, amigos, pareja o consultar con profesionales.

Pero la gente que deliberadamente hace sadfishing debería saber que sus acciones pueden afectar potencialmente el bienestar de otros.

Publicar contenido altamente emocional, como preocupaciones por una enfermedad seria, puede hacer que quienes lo lean experimenten ansiedad, y estrés emocional o físico.

Aunque las redes sociales puedan brindar un espacio de apoyo para que la gente hable sobre su salud mental u otros problemas de salud, es importante saber que las publicaciones hipócritas pueden hacer más daño que otra cosa.

Los usuarios de redes sociales deberían pensar cuidadosamente sobre la información que comparten y con quién.

Aquellos que realmente necesitan ayuda pueden encontrar que es mejor acercarse a la gente cercana de forma privada, ya que ellos podrían brindarles ayuda, o incluso compartir sus propias experiencias.

También es importante hacer contacto con servicios de ayuda como los proveedores de servicios de salud, o grupos de ayuda profesionales.

A pesar de ser un término nuevo, sadfishing es en realidad una nueva etiqueta para la búsqueda de atención.

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